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Diecisiete circuitos: el ERP contado por recorridos y no por menús

Publicado el 18 de agosto de 2026 · 6 min de lectura

circuitos · Catálogo de recorridos
CIRCUITOS · 17 recorridos · filtro: sector clima
C-01 Obra por certificaciones4 pantallas
C-03 Mantenimiento clima (RITE)6 pantallas
C-06 Distribución · albarán y stock5 pantallas
C-11 Cobro móvil sobre proforma3 pantallas
C-16 Contabilidad PGC · asiento a modelo5 pantallas
C-17 Facturación Veri*Factu4 pantallas
› C-03 · Contrato MC-2026-0114 Climas Vallés · visita 08/2026 · proforma PR-2026-0214 · factura F-2026-0287
Catálogo de circuitos filtrado por sector: cada recorrido lista sus pantallas y termina en un documento real.

Hemos publicado los diecisiete circuitos de presupuestaIA, uno por uno, y una landing por sector. La idea es simple: nadie entra a un ERP a usar un menú, entra a cerrar un presupuesto, a firmar un albarán o a emitir una factura. Así lo contamos ahora.

Un menú no describe un trabajo

Cuando enseñas un ERP por módulos, el que mira ve una lista: Presupuestos, Obras, Contabilidad, CRM. Y no entiende nada, porque su trabajo no está ahí. Su trabajo es otra cosa: le llama un cliente, va a ver la instalación, saca un precio, lo pelea, empieza, compra material, mete horas, certifica, cobra y lo declara. Eso es un recorrido, no un menú.

El 18 de agosto publicamos los diecisiete circuitos de presupuestaIA, uno por uno, y una landing por sector. Un circuito es un recorrido completo con principio y final: qué pantalla abres primero, qué documento sale, qué se queda registrado y dónde acaba el dinero. Nada nuevo por dentro. Lo que cambia es cómo se cuenta.

Los diecisiete, uno por uno

Cada circuito tiene su propia página, con sus pantallas y su punto de entrada. Estos son:

  • Obra por certificaciones: presupuesto, adjudicación, certificación mensual, factura.
  • Reforma llave en mano: capítulos, comparativa de opciones, aceptación del cliente.
  • Mantenimiento de clima: contrato, visitas planificadas y registro conforme a RITE.
  • Instalación eléctrica: memoria, mediciones y documentación asociada al REBT.
  • Protección contra incendios: revisiones y trazabilidad de equipos bajo RIPCI.
  • Distribución: presupuesto, pedido, albarán y stock real, tal como lo lanzamos en mayo.
  • Compras a proveedor: petición, recepción y casación con la factura recibida.
  • CRM entrante: llamada, ficha, oportunidad, presupuesto enviado.
  • Captación en redes: campaña, lead, seguimiento comercial.
  • Portal del cliente: el cliente ve su presupuesto, su obra y sus documentos.
  • Cobro móvil sobre proforma: el operario cobra a pie de obra desde el portal.
  • Parte de trabajo: horas, materiales y fotos desde la app del trabajador.
  • Multi-acceso de encargados: varios responsables sobre la misma obra sin pisarse.
  • Vigilancia: avisos sobre lo que se sale de lo previsto.
  • ObraBase: base de precios y referencias normativas de obra.
  • Contabilidad PGC: asiento, libro diario, mayor y salida a modelos.
  • Facturación Veri*Factu: emisión, registro y envío conforme.

Puestos en fila, se ve lo que un menú esconde: la mitad de los circuitos empiezan fuera de la oficina. En un móvil, en una furgoneta, en un cuadro eléctrico. Por eso la arquitectura de tres apps (cliente, trabajador, empresa) no es una decisión estética: es la consecuencia de que los recorridos no viven todos en el mismo sitio.

Por qué una landing por sector

Un instalador de clima y un jefe de obra de rehabilitación no comparten vocabulario. El primero habla de contratos de mantenimiento, visitas y equipos; el segundo, de capítulos, certificaciones y retenciones. Enseñarles la misma página genérica es perder a los dos.

Con una landing por sector, cada uno entra por su puerta. Ve los circuitos que le tocan, con los nombres que usa. El que instala cuadros no tiene que traducir mentalmente qué significa "certificación de obra" para saber si esto le sirve. Y el que lleva obra no tiene que leer sobre RITE.

Detrás está el mismo producto, con la misma base de datos y la misma contabilidad. No hay versiones distintas por sector: hay entradas distintas al mismo edificio.

Qué es un circuito y qué no

Un circuito no es un asistente que te lleve de la mano paso a paso ni un flujo cerrado del que no puedas salirte. Es una descripción honesta de un recorrido que ya existe en el producto: qué pantallas se tocan, en qué orden y qué documento queda.

Si en tu empresa el orden es otro, el ERP no te lo impide. Puedes facturar sin certificar, meter un albarán sin pedido previo o cerrar un parte sin foto. Los circuitos son el camino recomendado, no una vía única.

Y hay algo que conviene decir: los diecisiete no están todos igual de maduros. Los de obra, distribución, facturación y contabilidad llevan meses de uso real. Los de captación y seguimiento comercial son más recientes y se apoyan en piezas que salieron en mayo. Lo verás en la profundidad de cada página: unos tienen más pantallas documentadas que otros. Preferimos publicarlos así antes que esperar a que todos midan lo mismo.

Lo que aprendimos escribiéndolos

Sentarse a contar diecisiete recorridos de principio a fin es un ejercicio incómodo. Aparecen las costuras. Sitios donde el usuario tiene que saltar de una pantalla a otra sin que nada se lo indique. Documentos que se generan bien pero cuestan de encontrar después. Campos que pedimos dos veces.

No lo hemos arreglado todo escribiendo. Pero ahora hay una lista concreta de fricciones, ordenada por circuito, en vez de una sensación difusa de que "esto se podría mejorar". Los circuitos son documentación de cara afuera y, hacia dentro, una auditoría del producto.

El otro efecto es comercial. Cuando alguien pregunta "¿esto me sirve?", ya no hay que hacer una demo de cuarenta minutos por todos los módulos. Se le manda el circuito que le toca. Si se reconoce en él, seguimos. Si no, mejor saberlo en cinco minutos.

Qué hacer ahora

Busca tu sector, entra por su landing y localiza el circuito que más veces repites en la semana. No el más vistoso: el que haces cuarenta veces al mes. Léelo entero y compáralo con lo que haces hoy.

Si coincide, ya sabes por dónde empezar la implantación: por ese circuito y solo por ese. Métete dos semanas con él antes de tocar nada más. Si no coincide, escríbenos y cuéntanos dónde se rompe. Esa diferencia es exactamente lo que queremos recoger.

Y si eres de los que entra a la aplicación todos los días, prueba a olvidarte del menú lateral durante una jornada y a trabajar solo por recorridos. Es una forma rápida de detectar qué pasos sobran en tu propio proceso.

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Diecisiete circuitos, uno es el tuyo

Mira el recorrido completo de tu trabajo, de la primera llamada a la factura conforme Veri*Factu.

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