Fases y subfases: el editor que pone orden dentro de la obra
Publicado el 4 de septiembre de 2026 · 6 min de lectura
En julio Google presentó Gemini 3.6 Flash, 3.5 Flash-Lite y 3.5 Flash Cyber, orientados a flujos agénticos baratos. El mismo mes cerramos en Producción el editor de fases y subfases, con contrata a nivel de capítulo y herencia en las partidas. Dos formas de atacar el mismo problema: dividir el trabajo en trozos pequeños que se puedan controlar.
Modelos baratos para tareas pequeñas
El anuncio de julio de Google iba de eso: Gemini 3.6 Flash, 3.5 Flash-Lite y 3.5 Flash Cyber, enfocados a flujos agénticos baratos. No son modelos para razonar sobre un problema imposible. Son modelos para que un agente haga cien pasos pequeños sin que la factura se dispare.
Ese cambio de mentalidad es exactamente el que llevábamos meses aplicando en Producción. Una obra no se controla como un bloque. Se controla partiéndola. Y hasta julio, en presupuestaIA la unidad mínima de seguimiento era demasiado grande para muchas obras reales.
El problema: la obra como bloque único
Situación típica. Reforma integral de un local, 180.000 € de presupuesto, cuatro meses. El presupuesto tiene capítulos: demoliciones, albañilería, fontanería, clima, electricidad, acabados. El jefe de obra sabe perfectamente en qué orden va todo. Pero cuando llega el momento de certificar o de mirar cuánto se ha ejecutado, el sistema le devuelve un porcentaje global. Un 43%. ¿Un 43% de qué?
Ese número no sirve para nada. No dice si vas tarde en clima, ni si el electricista se ha adelantado y ahora hay que pagarle antes de lo previsto. Y sobre todo: no dice cuánto de lo ejecutado es tuyo y cuánto es de un subcontratista.
Lo mismo pasaba con la contrata. Si marcabas la obra como subcontratada, lo era toda. Si no, no lo era ninguna parte. En obra real casi nunca es así: la fontanería va a un tercero, el clima va a otro, y la albañilería la llevas tú con tu gente.
Qué hace el editor de fases y subfases
Lo que publicamos en julio es un editor que te deja construir la estructura de la obra a dos niveles: fases y, dentro de cada una, subfases. Sobre esa estructura cuelgan las partidas.
- Creas las fases que quieras y las ordenas. Estructura, instalaciones, acabados, o lo que corresponda a tu obra.
- Dentro de cada fase, subfases. En "Instalaciones" puedes tener fontanería, clima y electricidad como subfases separadas.
- Asignas partidas del presupuesto a la subfase que toque.
- Reordenas arrastrando. Si el orden de ejecución cambia en obra, cambia en el editor.
El resultado es que el avance ya no es un porcentaje global. Es un porcentaje por fase y por subfase, con el importe ejecutado detrás. Miras la pantalla y ves que acabados va al 12% cuando debería ir al 40%. Eso sí es información.
Contrata a nivel de capítulo, con herencia
La segunda mitad del lanzamiento es la que más nos han pedido: marcar la contrata en el capítulo y que las partidas la hereden.
Funciona así. Abres el capítulo de fontanería, indicas que va contratado a un subcontratista concreto, y todas las partidas de ese capítulo pasan a estar marcadas como contratadas con ese proveedor. No hay que ir partida a partida. Si tienes 34 partidas de fontanería, son 34 marcas que no tienes que poner a mano.
La herencia es un valor por defecto, no una imposición. Si dentro de ese capítulo hay dos partidas que en realidad las hace tu gente, las cambias en la partida y esa partida deja de heredar. El resto sigue igual.
Con eso, la obra deja de dividirse solo por trabajos y empieza a dividirse también por responsable. Y eso alimenta lo importante: saber qué parte del coste ejecutado es coste propio y qué parte es factura de tercero pendiente de conformar.
Por qué esto conecta con el resto del ERP
Una estructura de fases no vale de nada si vive aislada. Lo que hace útil el editor es lo que hay conectado a los lados.
- Partes de trabajo. Cuando el operario ficha una tarea, se imputa a una subfase. El avance sube donde toca, no en un saco común.
- Certificaciones. Certificar por fase es certificar lo que de verdad has ejecutado, con el desglose que el cliente entiende.
- Compras y albaranes. Si el material entró para clima, el coste va a clima. Esto lo montamos sobre lo que lanzamos en Distribución, con presupuesto → pedido → albarán.
- Perfiles de acceso. El encargado ve sus fases, no toda la obra. Va en la línea del multi-acceso para encargados.
Lo que todavía no hace
Seamos claros. El editor ordena y estructura, pero no es un planificador de proyectos completo.
No hay diagrama de Gantt con dependencias entre fases. No hay cálculo de camino crítico. No te avisa de que si fontanería se retrasa dos semanas, acabados se cae. Las fechas se ponen, se ven y se comparan con lo ejecutado, pero el encadenado lógico lo sigues teniendo tú en la cabeza.
Tampoco hay nivelación de recursos: el sistema no te dice que en la semana 12 tienes tres fases pidiendo al mismo oficial. Está en la lista, no está hecho.
Y sobre el gancho del principio: los modelos Flash baratos abren la puerta a agentes que propongan la estructura de fases a partir del presupuesto. Es una idea que nos gusta y que estamos mirando. No está en producción. Hoy la estructura la creas tú, y creemos que eso es sano al principio: el que conoce el orden de ejecución de tu obra eres tú, no un modelo.
Qué hacer ahora
Si ya tienes obras en marcha en presupuestaIA, no hace falta rehacer nada. Las obras existentes siguen funcionando con su estructura actual. Pero merece la pena coger la próxima obra que arranques y montarla bien desde el día uno.
Tres pasos concretos:
- Entra en la obra, pestaña Producción, y crea las fases en el orden real de ejecución. Cuatro o cinco fases bastan. No hagas veinte.
- Baja a subfases solo donde vayas a querer medir por separado. Instalaciones casi siempre lo pide.
- Marca la contrata en los capítulos subcontratados y deja que las partidas hereden. Revisa solo las excepciones.
Con eso, la primera certificación te va a salir sola. Y el porcentaje de avance dejará de ser un número que nadie se cree.
Ordena tu próxima obra
Fases, subfases y contrata por capítulo
Monta la estructura de tu obra a dos niveles y mide el avance donde de verdad importa.
Acceder a la app →