Facturación, resultado, tesorería y activo de todo el grupo. Sin contar dos veces lo que se venden entre ellas, y sin juntar las cifras a mano cada mes.
Un grupo tiene que verse como se ve una sola empresa: lo que ha vendido al mundo exterior. Y una empresa no se factura a sí misma.
| A compra material fuera | 100 € |
| A se lo vende a B | 150 € |
| B se lo vende al cliente | 200 € |
| Sumando las dos sociedades | 350 € |
| Lo que de verdad has vendido fuera | 200 € |
Los otros 150 € no son negocio: es dinero que ha pasado de un bolsillo tuyo a otro bolsillo tuyo. Y no es sólo estética. La cifra de negocio marca umbrales legales, así que un total inflado puede meterte en obligaciones que no te tocan, o enseñarle a un banco una facturación que no existe.
Suma de sociedades, eliminaciones y consolidado. Enseñar sólo el número final obliga a creérselo; con las tres, cualquiera puede seguir por qué el total no es la suma. Eso es lo que convierte una cifra en una cifra que aguanta delante de tu asesor.
| Suma | Eliminaciones | Consolidado | |
|---|---|---|---|
| Facturación | 350 | − 150 | 200 |
| Compras | 250 | − 150 | 100 |
| Resultado | 100 | — | 100 |
Facturación, compras, personal, resultado, tesorería, clientes, proveedores, activo y pasivo. Con su participación y diciendo si lleva su contabilidad aquí o llegó por balance. Debajo, el detalle cuenta a cuenta cuando algo no cuadra.
Lo que una sociedad dice que vendió a otra tiene que ser lo que la otra dice que le compró. Si no cuadra, se dice antes de enseñar el total y se resta la cifra menor: es mejor quedarse corto en la resta que encoger el grupo por una errata.
Casi nadie tiene todo el grupo en el mismo sitio. Una la lleva la gestoría, otra viene de un programa viejo. Para esas, subes su balance de sumas y saldos en PDF y se lee solo.
No hace falta pedirle a nadie un fichero raro. El balance del año lo tienes en el correo.
Un balance siempre cuadra: debe y haber dan lo mismo. Si la lectura se deja una línea, se ve y no entra.
Se enseñan las cuentas leídas y decides tú. Lo propone la IA; guardarlo es cosa tuya.
Preferimos decirlo aquí a que lo descubras el primer mes.
Es el cuadro de mando de tu grupo. Qué has vendido de verdad hacia fuera, qué tienes y qué debes, sin contar dos veces lo de casa. Para decidir, para el banco y para dormir tranquilo, sirve.
No son cuentas consolidadas oficiales. Falta el margen de lo que una sociedad le vendió a otra y sigue sin venderse fuera, y falta ponderar cuando no tienes el cien por cien de la participada. Para formular cuentas consolidadas necesitas a tu asesor, y esto le ahorrará la mitad del trabajo.
Las operaciones internas las declaras tú. Aquí se comprueba que las dos partes digan lo mismo, no que sea cierto.
Todas tus sociedades, las de aquí y las de fuera. Sin límite de cuántas.
Se paga mes a mes. Te vas cuando quieras.
A partir del segundo año, 46 €/mes.
Nueve mensualidades en vez de doce.
A partir del segundo año, 414 €/año.
Necesita Contabilidad activa.