En una empresa de obra y reforma el dinero se decide en marzo y se sabe en octubre. O te lleva la contabilidad una asesoría —que te da un balance tres meses tarde, cuando ya no sirve para decidir nada— o tienes a alguien dentro dedicándole horas y horas para llegar al mismo sitio: lento, caro y con los números siempre a medias.
Nosotros te proponemos otra cosa: que tus números estén al día solos, que sepas a dónde vas a llegar este año y cuánto le debes a Hacienda, sin depender de nadie de fuera.
Te llamamos, vemos tus números y te decimos si esto te sirve. Sin compromiso y sin comercial pesado.
Y los dos acaban igual: tomando decisiones de obra con información vieja.
Mandas las facturas en una carpeta, y tres meses después recibes un balance. Para entonces la obra que iba mal ya se ha terminado mal. Preguntas cuánto vas a pagar de impuestos y la respuesta llega cuando ya no hay margen para hacer nada. Pagas por un espejo retrovisor.
Alguien de tu equipo dedica días enteros a teclear asientos, cuadrar bancos y perseguir facturas de proveedor. Cuesta un sueldo, va con retraso permanente y cada cierre trimestral es una carrera. Pagas para llegar tarde tú mismo.
Cómo voy · A dónde llego · Qué le debo a Hacienda. Funcionan juntas y se contratan por separado.
Lo que facturas y lo que compras ya está dentro del programa, así que contabilizarlo no es teclearlo otra vez: es un botón. La IA propone la cuenta de cada cliente y calcula sus días de pago reales a partir de tu histórico —que casi nunca son los del contrato—. La contabilización en lote se lanza sobre todo lo pendiente y te devuelve la lista de lo que no ha podido, con el motivo de cada caso.
Fijas el año que quieres tener y el programa lo compara cada mes con lo que llevas de verdad, partida por partida. No es una hoja de cálculo que alguien actualiza cuando se acuerda: sale de tu contabilidad, así que está al día siempre.
Cuánto llevas de Impuesto de Sociedades a día de hoy, cuánto toca de pago fraccionado y qué vence en los próximos noventa días. Con lo que hay contabilizado, actualizado solo.
Nadie cambia de programa por no perder quince años de clientes, obras, facturas y saldos. Y hasta hace nada tenían razón: migrar era un proyecto caro, largo y con final incierto, porque alguien tenía que entender a mano un fichero distinto en cada empresa.
Eso ha cambiado. Con IA leemos tus ficheros vengan como vengan —un Excel, un volcado del programa antiguo, un PDF— y los dejamos dentro, cuadrados y con sus saldos, en 24 horas.
Mientras dure esta campaña, de la importación nos encargamos nosotros y asumimos su coste. Tú nos das lo que tengas; nosotros te lo devolvemos funcionando. Si al verlo dentro no te convence, no has pagado por descubrirlo.
Tres demos con los datos de una empresa de reformas de verdad —no con «Cliente 1» y obras de mil euros—. Sin registrarte y sin dejar el teléfono. Se reinician solas cada hora, así que puedes tocar lo que quieras.
El cuadro contable con el resultado del ejercicio, el cashflow del año y los asientos descuadrados señalados.
Entrar a la demo →El plan del año contra lo real, el cierre estimado y el desvío de cada partida a día de hoy.
Entrar a la demo →La posición fiscal con el Impuesto de Sociedades estimado y lo que vence en los próximos 90 días.
Entrar a la demo →No compras una versión que se queda como está hasta la siguiente. Publicamos mejoras casi todos los días y las tienes al entrar, sin actualizar nada ni pagar por ello. Y lo puedes comprobar: llevamos años apuntando cada una con su fecha.
Ver todo lo que hemos publicado, día a día →Déjanos tu contacto, nos cuentas cómo llevas hoy la contabilidad y qué programa usas. Te decimos en la misma llamada si podemos migrarte y qué te va a costar —que durante esta campaña es nada—.
Quiero que me llaméis →