Planos, presupuestos, obras y documentación en un solo sitio, conectado con el programa que ya usas y doblado a tu manera de trabajar.
Plan Renove 26 · eliges tú
Las dos condiciones son para pedidos cursados hasta el 4 de octubre.
Déjame tus datos y te llamo yo. En esa media hora te digo qué se puede traer de tu programa actual y qué tendría que hacerse a medida.
Del plano al control de la obra, grabado tal cual sale en pantalla.
El plano entra y sale la medición en BC3, lista para valorar. Sin volver a teclear nada.
El presupuesto se escribe solo a partir de lo que le cuentas, y entra y sale en BC3.
Cómo va cada obra de dinero, de plazo y de margen, sin cerrar el mes para saberlo.
El presupuesto aprobado se convierte en la obra: fases, tareas y calendario montados solos.
El plano en un CAD, el presupuesto en otro, la obra en Excel y los papeles en el correo de tres personas. Cada salto es volver a teclear lo mismo, y es donde se pierde el margen y aparecen los papeles que faltan el día de la inspección. Aquí los cuatro son el mismo sitio.
Con el DWG o el DXF —o sin plano, escribiendo las estancias— se detectan estancias, elementos y superficies, y se pre-dimensionan quince oficios. Sale medido, con su estado de mediciones línea a línea.
Y vuelve en BC3 (FIEBDC-3) para Presto, Arquímedes, CYPE o Menfis, por si en tu estudio siguen trabajando con eso.
Cómo funciona PlanosIA →Describe la obra y salen capítulos, partidas, mediciones y precios; o importa el PDF, el Excel o el BC3 que ya tienes. Tu banco de partidas aprende de lo que presupuestas.
Cuadros de precios nº 1 y nº 2, pliego de condiciones escrito para ese presupuesto, PDF con tu marca, firma del cliente y cobro del anticipo. El descompuesto explica el precio pactado, nunca lo cambia.
Ver los presupuestos →Un cuadro de mandos con lo contratado, lo certificado, lo facturado y lo cobrado, y el circuito de cada obra paso a paso: contrato, acta de replanteo, apertura del centro de trabajo, compras, partes, certificaciones, facturas y recepción.
Los partes entran desde el móvil con sus fotos, las compras salen del propio descompuesto y el coste real se forma solo con las facturas que llegan.
Ver la gestión de obra →Cada obra tiene su repaso de documentos —contrato, plan de seguridad, apertura del centro de trabajo, libro de subcontratación, seguros, REA, certificados— en una sola tarjeta con sí / no aplica, y con el enlace a donde se resuelve cada uno.
Los que se pueden redactar, se redactan solos desde la obra: acta de replanteo, acta de recepción, contrato de subcontratación, designación de recurso preventivo. Y la documentación de cada subcontrata, con aviso de lo que caduca.
Ver el control documental →Nadie empieza de cero, y esto no te pide que lo hagas. Lo que ya tienes entra; lo que quieras seguir usando, se comunica.
Por BC3, en los dos sentidos: entra tu medición y sale la nuestra, con capítulos, partidas y mediciones enteras.
Fichas, histórico y saldos. Lo que ya está emitido se queda como está: no se reescribe ninguna factura.
Tus hojas, con sus columnas raras y sus pestañas por año. Es de donde viene más gente de la que se dice en voz alta.
Si se puede sacar de su base de datos, se puede traer. Ya se ha hecho con sistemas de los que nadie quería acordarse.
Tu informático, tu gestoría o tu web pueden leer lo que necesiten sin pedírnoslo a nosotros. Está documentada y tiene entorno de pruebas. Ver la API →
Toda empresa lleva tres o cuatro cosas en un Excel que ningún software contempla: las garantías de lo instalado, la herramienta prestada, los EPIs entregados, las incidencias de una obra. No es que el programa sea malo: es que eso es tuyo.
Por chat, con tus palabras: qué apuntas, quién lo rellena y qué quieres que avise.
Con sus palabras, para que digas «eso no» antes de que exista nada.
Tabla y tablero, permisos, papelera y calendario. Hecha para el móvil.
Con tus datos dentro, no al lado: tus clientes, tus obras y tu equipo son los mismos de siempre. Con avisos que saltan solos, PDF con tu membrete, y firma, fotos y checklists desde el móvil.
Ver las apps a medida →Nadie se queda en su programa porque le guste: se queda por los datos. Años de partidas, presupuestos, certificaciones y facturas que nadie quiere volver a teclear. Ese era el motivo de verdad para no cambiar, y es justo el trabajo que hoy hace una IA en un día con una persona revisándola.
Todo, no una muestra:
Cómo numeras los presupuestos, qué lleva tu certificación, quién aprueba una compra, qué ve el cliente y qué no, qué papeles exige tu tipo de obra. El programa se dobla a ti, que es justo lo que no pasa cuando uno «se adapta» al software. Y ahí es donde se deciden las apps a medida que te hacen falta.
Una persona tuya media hora al empezar y otra media al revisar, y los ficheros o un volcado de tu programa actual. Nada más. Si algo no se puede traer, lo oirás antes de empezar, no después.
El VeriFactu va incluido: la facturación sale conforme desde el primer día, no como un módulo que se compra aparte.
El único pero: son días de personas.
Cada renove ocupa a gente nuestra dedicada a ti, así que van por días reservados y no por orden de llamada. Con avisar con una o dos semanas, se llega de sobra.
De Presto y Arquímedes por BC3; de Sage, Holded y ERP de facturación por sus exportaciones; de Excel y de la carpeta de la gestoría; y de programas a medida, si se puede leer su base de datos. Lo más común es venir de tres sitios a la vez, y esos tres se juntan.
Entran como están: con lo certificado hasta la fecha, lo facturado y lo pendiente. Lo que ya se emitió no se toca ni se vuelve a numerar; la siguiente certificación sale de aquí.
No. Se cuentan por chat, con las mismas palabras que usarías para explicárselo a alguien de tu equipo, y te las repiten con sus palabras antes de crear nada. Si prefieres que te la montemos nosotros, también.
Sí. Y si no hay plano, se describen las estancias y se presupuesta igual: mucha reforma se mide en la visita, no en un CAD.
Cada subcontrata tiene su carpeta con lo que debe aportar y su fecha de caducidad, y la obra avisa de lo que falta antes de que entre a trabajar. Los documentos que se pueden redactar —acta de replanteo, contrato de subcontratación, recurso preventivo— salen ya con los datos de la obra.
La plataforma va por suscripción, con el precio publicado en la página principal; las apps a medida, 99 €/mes cada una. El renove de datos se presupuesta en la media hora, cuando ya se sabe de dónde venís.
Entra en una empresa de ejemplo con sus obras, sus presupuestos y sus papeles dentro. Sin instalar nada y sin que te llame nadie.
Ver la demo →¿Quieres ver qué se publica cada semana?
Las novedades, día a día →Se paga por la gente que lo usa, y se contrata lo que haga falta: puedes empezar por presupuestos y añadir el resto cuando lo necesites. El año son nueve mensualidades —tres meses gratis— con la implantación incluida, y a partir del segundo año todo baja un 33 %.
Capítulos, partidas y descompuestos, con estado de mediciones. Importa y exporta BC3, Excel y PDF.
Lee tu .dwg o .dxf, cuenta lo que hay y lo convierte en mediciones. Necesita Presupuestos.
Planificación, certificaciones y control de coste. Lo que Presto vende en dos módulos.
El cumplimiento legal de tu sector, con auditor IA y sello de tiempo. Cinco sectores, mismo precio.
¿No sabes por dónde empezar? Media hora conmigo y te digo qué te hace falta de verdad.
En esa media hora te digo qué se puede traer de tu programa, qué apps a medida te harían falta y qué día podemos reservarte. Si la respuesta es que no te compensa, también te la doy ahí.
O déjame tus datos arriba y te llamo yo.