Aerotermia, agua caliente solar, placas y reforma de baño. Lo que hoy te preguntan por teléfono, contestado antes de que llamen.
El fontanero de hoy no hace sólo tuberías. Las cuatro herramientas son suyas y cubren todo lo que le entra por teléfono.
Ver una web de Fontanería funcionando →Te llamamos, la vemos contigo y te decimos qué zonas te interesan.
¿No te carga el formulario? Llámanos al 613 05 22 09.
Una web bonita no capta nada. Lo que capta es que quien entra pueda resolver ahora mismo la duda que traía, y para eso hace falta que los números salgan de datos de verdad.
Potencia de la bomba, emisores y acumulador, calculado con la zona climática de su provincia y el aislamiento de su casa.
Captadores y acumulador según las personas de la casa.
Potencia, paneles y producción anual con los datos de su provincia.
Para el baño y la cocina, que es la mitad de lo que se pide.
Una página por cada municipio en el que trabajas, con texto propio. No es la misma web con el nombre cambiado: eso el buscador lo detecta y lo hunde.
Barra fija abajo en el móvil con llamar y WhatsApp. Quien busca con una avería no rellena formularios: llama al primero que se lo pone fácil.
Correo y WhatsApp en cuanto alguien deja su teléfono, con el número en el asunto. En este oficio el primero que llama se lleva el trabajo.
Cada lead crea su contacto y su oportunidad en el embudo, con lo que contestó guardado. No hay que copiar nada a mano.
La web se configura desde el mismo programa que ya usas. Sin agencia, sin plantillas de terceros y sin esperar a que alguien te la cambie.
Nadie busca «empresa de climatización». Busca «aire acondicionado en Torrevieja». En este oficio la búsqueda es local casi siempre, y una sola web no puede salir en veinte pueblos: una página que los menciona a todos no sale en ninguno.
Mucha obra nueva, donde la aerotermia entra de serie.
Bloque antiguo: sustitución de equipo por fin de vida más que instalación nueva.
Mismo oficio, dos pueblos, dos trabajos distintos. Por eso cada página dice algo diferente: porque lo hay.
Eso tiene nombre y Google lo persigue: páginas puerta. Veinte páginas iguales cambiando el pueblo se detectan, y no se hunde solo esa página: se hunde el dominio entero. Es lo que te va a hacer quien te venda veinte páginas por poco dinero.
Aquí no se puede hacer. Cada página necesita 250 palabras propias, y por debajo de eso el sistema la marca para que Google no la indexe — antes de que te haga daño. Y para que escribirlas no sea imposible, el asistente redacta el borrador con lo que ya sabemos de ese municipio: si es costa o interior, cómo es el parque de viviendas, si se vive todo el año o son segundas residencias, y a cuántos minutos lo tienes. Lo lees, lo corriges y lo guardas tú.
La web es la mitad. Lo que compras de verdad es lo que pasa cuando alguien rellena el formulario: te entra en una pantalla, con lo que ya haya calculado, y lo llevas de «sin atender» a «ganado» sin salir de ahí.
Vivienda 140 m², 4 personas. Sale 11 kW y depósito de 200 l.
24 plazas. 8 captadores y 1.500 l de acumulación.
Son los colores que hemos comprobado que se leen bien en toda la web. No hay selector libre a propósito.
Así se verá tu botón principal:
Llamar al 9xx xxx xxxRecreación de las pantallas reales del panel. Los contactos son inventados; los estados, los rótulos y los colores son los que verás.
Por empresa, no por usuario: tienes una web, no una por empleado.
Estos tres, con lo que vale cada uno.
Para que cada contacto entre en tu embudo con su oportunidad y puedas trabajarlo. Sin él el aviso te llega igual y el contacto se guarda, pero sólo lo ves en el panel de la web.
De ahí salen tus precios, del banco o de lo que ya has presupuestado, nunca de una tabla de mercado. Sin él la calculadora sigue dando las mediciones, pero no la cifra.
«Tu Web» se paga por empresa: una web, no una por empleado. CRM IA y Presupuestos van por usuario, y lo normal es que ya los tengas: no son un gasto nuevo de esto.