Si sólo haces solar, tu web tiene que decir placas. No «electricidad y algo más».
La producción va por provincia porque del Cantábrico a Almería hay un 45 % de diferencia. Una calculadora que da lo mismo en Oviedo que en Sevilla se le nota.
Ver una web de Solar y autoconsumo funcionando →Te llamamos, la vemos contigo y te decimos qué zonas te interesan.
¿No te carga el formulario? Llámanos al 613 05 22 09.
Una web bonita no capta nada. Lo que capta es que quien entra pueda resolver ahora mismo la duda que traía, y para eso hace falta que los números salgan de datos de verdad.
Potencia, paneles, inversor y producción anual por provincia.
Captadores y acumulador para la térmica.
Lo que casi siempre entra con las placas.
Una página por cada municipio en el que trabajas, con texto propio. No es la misma web con el nombre cambiado: eso el buscador lo detecta y lo hunde.
Barra fija abajo en el móvil con llamar y WhatsApp. Quien busca con una avería no rellena formularios: llama al primero que se lo pone fácil.
Correo y WhatsApp en cuanto alguien deja su teléfono, con el número en el asunto. En este oficio el primero que llama se lleva el trabajo.
Cada lead crea su contacto y su oportunidad en el embudo, con lo que contestó guardado. No hay que copiar nada a mano.
La web se configura desde el mismo programa que ya usas. Sin agencia, sin plantillas de terceros y sin esperar a que alguien te la cambie.
Nadie busca «empresa de climatización». Busca «aire acondicionado en Torrevieja». En este oficio la búsqueda es local casi siempre, y una sola web no puede salir en veinte pueblos: una página que los menciona a todos no sale en ninguno.
Mucho adosado con cubierta propia, que es donde la solar sale mejor.
Verano largo y duro: el autoconsumo cubre justo la punta de consumo.
Mismo oficio, dos pueblos, dos trabajos distintos. Por eso cada página dice algo diferente: porque lo hay.
Eso tiene nombre y Google lo persigue: páginas puerta. Veinte páginas iguales cambiando el pueblo se detectan, y no se hunde solo esa página: se hunde el dominio entero. Es lo que te va a hacer quien te venda veinte páginas por poco dinero.
Aquí no se puede hacer. Cada página necesita 250 palabras propias, y por debajo de eso el sistema la marca para que Google no la indexe — antes de que te haga daño. Y para que escribirlas no sea imposible, el asistente redacta el borrador con lo que ya sabemos de ese municipio: si es costa o interior, cómo es el parque de viviendas, si se vive todo el año o son segundas residencias, y a cuántos minutos lo tienes. Lo lees, lo corriges y lo guardas tú.
La web es la mitad. Lo que compras de verdad es lo que pasa cuando alguien rellena el formulario: te entra en una pantalla, con lo que ya haya calculado, y lo llevas de «sin atender» a «ganado» sin salir de ahí.
Cubierta 95 m², orientación sur. 18 placas: 13.900 kWh/año.
6 captadores, 1.000 l.
Son los colores que hemos comprobado que se leen bien en toda la web. No hay selector libre a propósito.
Así se verá tu botón principal:
Llamar al 9xx xxx xxxRecreación de las pantallas reales del panel. Los contactos son inventados; los estados, los rótulos y los colores son los que verás.
Por empresa, no por usuario: tienes una web, no una por empleado.
Estos dos, con lo que vale cada uno.
Para que cada contacto entre en tu embudo con su oportunidad y puedas trabajarlo. Sin él el aviso te llega igual y el contacto se guarda, pero sólo lo ves en el panel de la web.
«Tu Web» se paga por empresa: una web, no una por empleado. CRM IA van por usuario, y lo normal es que ya los tengas: no son un gasto nuevo de esto.