Cuadro de mandos: por dónde va cada obra
Una pantalla nueva enseña las obras abiertas con el dinero contratado, certificado, facturado y cobrado, tres gráficos —el embudo, lo parado y los estados— y el detalle obra por obra: contrato, acta de replanteo, apertura del centro de trabajo, compras, partes, certificaciones, facturas, cobros y recepción, cada paso con su dato —también los mensajes cruzados con el cliente— y su enlace a la pantalla donde se resuelve.
Una obra rara vez se para por lo técnico: se para por el acta que no se firmó, la certificación que nadie emitió o la factura que no se cobró. Verlo todo junto, con su importe al lado, es lo que permite empujar lo que toca hoy.